
Existe una simpática tradición en el estudio. Apareció de forma espontánea a lo largo del tiempo. Cuando uno se va de vacaciones, trae a los demás un objeto “turísticamente” representativo del sitio de donde viene. Creo que esta es la única razón que me empuja a mirar detenidamente los puestos para guiris cuando me voy por ahí…
Hacer mención a los regalos efímeros, los perecederos, …los que se comen, vamos!! en los que yo me centro a la hora de acordarme de vosotros. A estos no da tiempo a fotografiarlos, como último ejemplo la “bola de bolacha”, apenas estuvo algunas horas sobre la mesa de la cocina. Estos no dejan huella en el tiempo sobre nuestra mesa de trabajo…
Olga | 7.6.2011, 9:19 amSi quieres estar al tanto de las actualizaciones de la web de é, puedes suscribirte: